Autoestima: cómo fortalecerla y transitar la inseguridad
Roberta Milanese plantea que la autoestima no es algo con lo que nacemos, sino que se construye a lo largo de la vida, a través de la relación con nosotros mismos, con los demás y con el mundo. Se fortalece mediante la acción, al enfrentar dificultades, aprender de los errores y seguir adelante, por lo tanto, como ocurre con cualquier aprendizaje, necesitamos tiempo y experiencia para desarrollar confianza en nuestras capacidades.
¿Quién puede estar seguro de hacer bien algo que nunca ha intentado? La autoestima se construye precisamente al atrevernos a actuar, aceptar la posibilidad de equivocarnos y descubrir que podemos aprender de la experiencia. Cuando abandonamos una actividad porque no resulta bien a la primera, perdemos la oportunidad de desarrollar nuevas habilidades y fortalecer nuestra confianza. Por eso, aprender a tolerar la frustración y perseverar ante las dificultades es importante para construir una autoestima sólida.

La relación entre autoestima, inseguridad y conducta
En consulta, es frecuente encontrar personas que se comparan con los demás y, como consecuencia, se sienten inferiores. En estos casos, es importante explorar en qué áreas se produce esa comparación. Que otra persona destaque en un ámbito no significa que sea superior en todos los aspectos, al identificar esto, una pregunta útil puede ser: «¿Crees que eso te hace inferior a la otra persona?».
La comparación constante nos lleva a centrarnos en aquello que creemos que nos falta, dejando de reconocer nuestras propias cualidades y recursos. Cada persona tiene fortalezas diferentes y necesita aprender a valorarse desde sus propias características, en lugar de medirse con las de los demás.
Cuando alguien se percibe como incapaz o inseguro, puede evitar situaciones que le generan temor, como exponerse al juicio de los demás o asumir nuevos desafíos. Sin embargo, al evitar estas experiencias, pierde la oportunidad de comprobar que puede afrontarlas y termina reforzando la idea de que no es capaz, generándose así un circuito entre cómo nos percibimos y cómo actuamos. Para romperlo, es necesario propiciar nuevas experiencias que permitan experienciar las situaciones de una manera distinta, de esta forma cambia la percepción y, con esto, cambia también la emocionalidad. A esto le llamamos experiencia emocional correctiva (para profundizar en este concepto lee este artículo).
No basta con decirle a una persona que tiene recursos si todavía no puede reconocerlos en sí misma, necesita vivir experiencias que le permitan comprobarlo. Al enfrentar desafíos y superarlos, descubre que cuenta con herramientas para hacerlo y, progresivamente, fortalece su autoestima.
El miedo al rechazo y la necesidad de aprobación
Otra dificultad frecuente es creer que nuestro valor depende de gustarle a los demás. Cuando necesitamos constantemente la aprobación externa, podemos terminar adaptándonos a los otros, como un camaleón que cambia de color para encajar.
Esta adaptación puede dificultar la construcción de relaciones equilibradas y auténticas. Algunas personas llegan a sentirse solas o poco comprendidas, a pesar de sus esfuerzos por agradar; otras parecen satisfechas con sus vidas, pero viven con miedo al abandono porque creen que los demás las valoran por lo que hacen y no por lo que son.
En terapia, podemos acompañarlas a reconocer sus propias necesidades, ideas e intereses. Un primer paso puede ser identificar aquello que no quieren y comenzar a expresar pequeños «no» ("quisiera pero no puedo..."). Progresivamente, podrán descubrir qué desean y necesitan, desarrollando una forma de relacionarse más coherente consigo mismas.

¿Cómo identificar qué necesitamos cambiar?
La inseguridad puede manifestarse en distintos ámbitos: podemos sentirnos poco atractivos, interesantes o sociables, por ejemplo. Sin embargo, no siempre es fácil identificar qué significa tener una buena autoestima para cada persona. En estos casos, es útil preguntar: «Imagina que, al salir de aquí, ocurre un milagro y tienes una buena autoestima. ¿Qué harías de manera diferente?». Las respuestas permiten concretar qué cambios le gustaría experimentar a la persona y cómo la inseguridad está limitando sus decisiones, acciones o relaciones. Así, el trabajo terapéutico puede orientarse hacia objetivos significativos para su vida cotidiana.
¿Cómo fortalecer la autoestima?
Un primer paso consiste en identificar qué hacemos para manejar la inseguridad: evitar situaciones, intentar controlarlo todo, pedir demasiada ayuda o estar excesivamente pendientes de la opinión de los demás. Una vez que reconocemos estos patrones, podemos introducir pequeños cambios que nos permitan experimentar respuestas diferentes. No se trata de modificarlo todo de una vez, sino de avanzar progresivamente y descubrir que contamos con recursos para afrontar aquello que antes evitábamos.
No necesitamos enfrentarnos a todos los desafíos al mismo tiempo. Podemos elegir las áreas que son importantes para la persona y comenzar a fortalecer la autoestima en ellas. A través de nuevas experiencias y pequeños pasos, es posible construir una relación más segura y amable con nosotros mismos.
Fuente: Podcast PsicoBenestar, invitada Roberta Milanese, terapeuta oficial del CTS de Arezzo
Ps. Antonella Longo M.
Noviembre 2026






















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