

¿Para qué hablar de la muerte?
Hablar de la muerte nos permite enfrentarla con más naturalidad y herramientas. Evitarla genera tabúes que dificultan el duelo. Los psicólogos deben revisar sus creencias y emociones antes de acompañar estos procesos. Es clave ofrecer contención, psicoeducación y espacio para expresar el dolor. Honrar al fallecido, resignificar el llanto y recuperar rutinas ayuda a transitar el duelo de forma más saludable.


¿Cómo acompañar a un niño durante una situación de crisis?
Para acompañar a un niño en una crisis, es clave un adulto emocionalmente disponible que ofrezca contención, claridad y seguridad. Validar sus emociones, permanecer cerca, regular juntos y evitar sobreexposición al estrés ayuda en su recuperación. Tras la crisis, se recomienda retomar rutinas, procesar lo vivido con lenguaje sencillo y usar el juego como herramienta. No se necesita perfección, sino presencia y empatía.
























