Principios Básicos de la Sexualidad Infantil: ¿Cómo orientar a padres en la educación sexual de sus

Como psicóloga clínica, específicamente si eres infanto-juvenil, más de alguna vez te puede haber pasado tener que orientar a padres respecto a que contestar a su hijo cuando le hace preguntas como ¿qué es hacer el amor?, ¿cómo se hacen las guaguas?, ¿dónde, cómo, cuándo? o también pueden llegar a la consulta preocupados porque encontraron a su hija de 4 años tocándose.


Es por esto que quisiéramos compartir los principios básicos de la sexualidad infantil para poder psicoeducar a los padres y también orientarlos en cómo responder y qué hacer cuando sus hijos empiezan a tener curiosidad y preguntas en relación a la sexualidad.


Lo primero que debemos transmitir es que cuando hablamos acerca de temas relacionados a la sexualidad, esto implica la historia que nosotros traemos, el cómo fuimos educados, las experiencias que tenemos, si era un niño rechazado o exitoso, si en la casa se hablaba de sexualidad o no. Todo lo que nosotros traemos de nuestras vidas, no sólo sobre sexualidad, se pone en juego cuando vamos a hablar con nuestros hijos. Por tanto ojo con que lo que vamos a transmitir a los niños, no podemos transmitir nuestros temores, por eso importa el manejo que vamos a tener al momento de abordar este tema. También debemos tener presente que las actitudes de reprobación o castigo por su curiosidad, ya sea por medio de preguntas o acciones, pueden tener una influencia negativa en el desarrollo de la esfera psico-sexual.


Por otra parte, la educación sexual es necesaria para los niños y para todos en general, se debe intentar que esta se produzca de manera natural pues incluye una parte importante de los conocimientos y habilidades que se necesitan para desarrollarse de manera saludable.


A los 3 años los niños y niñas empiezan a tomar consciencia de sus diferencias anatómicas y pueden comenzar a tocarse los genitales con curiosidad. Desde ahí, nuestro rol como profesionales es mostrarles a los padres que no deben preocuparse ni censurar a sus hijos ya que es un proceso normal y esperable de exploración. Los niños a esta edad, tienen una sexualidad no erótica, es decir, hay una ausencia de connotación sensual de la sexualidad donde sólo sienten lo que les gusta, de la misma manera como pueden tocarse la nariz.


Entre los 4 y 6 años comienza a despertar un interés básico de la sexualidad propia, por ejemplo lo del sexo opuesto. Se mantiene el interés en sus genitales, incluyendo los genitales del sexo opuesto. En esta etapa es importante que los padres estén atentos a las señales de interés adecuadas y esperables, sin embargo, deben aprender qué es correcto y qué no lo es con el objetivo de que los niños establezcan limites en esta exploración y también aprendan a cuidar sus cuerpos.


Desde los 7 hasta los 10 años, el niño y la niña ya son personas más autónomas, entienden acerca de su entorno y conocen su identidad sexual, suelen tener perfecta claridad acerca de ser mujer o hombre. El pudor está presente, las conductas sexuales se hacen menos espontaneas y abiertas, siendo estas más sutiles y ocultas. No obstante, las sensaciones físicas y emocionales asociadas al contacto y cercanía son conscientes por los niños y niñas.


Entonces, cuando tenemos unos padres en la consulta preocupados por la curiosidad sexual relacionada al saber de sus hijos, por ejemplo cuando preguntan: ¿qué significa hacer el amor?, ¿qué es sexo?, ¿cómo se hacen las guaguas?, ¿cada vez que los papas hacen el amor la mamá queda esperando guagua?, ¿por dónde salen las guaguas?, ¿qué significa ser gay?, ¿cómo se forman los gemelos, mellizos? Lo que debemos hacer es recomendar a esos padres que en un tono amable, desde la curiosidad y con el objetivo de realmente entender, respondan a su hijo con alguna de las siguientes preguntas:

  1. ¿De dónde sacaste esa información?

  2. ¿Por qué me lo preguntas?

  3. ¿Qué crees que es?

  4. ¿Qué sabes tú de esto?

  5. ¿Qué te preocupa de esto?

  6. ¿Qué has escuchado al respecto?

  7. ¿Dónde lo escuchaste?

Y una vez que los padres tienen esa información y entienden qué buscan sus hijos, proceden a dar un mensaje claro, con un lenguaje sencillo. Por claridad nos referimos a un contenido preciso y que responde con la verdad. Por lenguaje sencillo, nos referimos a un lenguaje acorde a la edad, es decir un lenguaje concreto y natural donde deben asegurar que el niño haya entendido.


De esta manera los padres también tienen la oportunidad de desarrollar destrezas comunicacionales que le permitan construir un canal de conversación y confianza entre ellos y sus hijos respecto a temas que pueden ser más incomodos ya que despiertan todo tipo de temáticas personales.

Entradas destacadas
Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square

© 2023 by Name of Site. Proudly created with Wix.com