¿Cómo trabajar un pensamiento optimista y realista en psicoterapia?

Cuando hablamos de optimismo hacemos referencia a aprender a incorporar el hábito de esforzarse por encontrar lo positivo de una situación, o más bien, preguntarse qué se aprende de la situacion vivida y, a partir de esto, proyectar un futuro enriquecido. Se puede tener distintos grados de optimismo frente a distintas situaciones y, también, ser pesimista frente a algunas cosas y optimista frente a otras. Como en todo, lo que para algunos sería un futuro optimista, para otros podría no serlo, por lo tanto, depende mucho de cada persona.


Es importante destacar que al hablar de optimismo, no solo se hace referencia a un pensamiento positivo como “voy a conseguir eso que quiero”, sino que también incluye el cómo voy a conseguir eso que quiero. El optimismo realista impulsa a ponerse metas ya que así se inatala la creencia a la base de que esas metas se van a conseguir, por lo tanto, a mayor optimismo las personas tienden a esforzarse más por conseguir sus objetivos y a tener iniciativa, ya que realmente creen que es posible cumplirlos.



Entonces te queremos dejar 4 ejercicios que ayudan a fomentar el pensamiento optimista y que sirven para trabajarlos en terapia:


EL MEJOR YO FUTURO POSIBLE: este ejercicio invita a imaginarse en el futuro, ya sea en uno o en diez años más, viviendo la vida ideal que cada persona quisiera y escribirlo. Sonja Lyubomirsky dentro de la consigna de este ejercicio incluye “(…) te has esforzado y has alcanzado todo lo que te proponías. Piensa en esto como la realización de los sueños de tu vida y de tus mejores potenciales”. Se sugiere hacerlo durante al menos 20 minutos al día y por varios días ya que se ha demostrado que de esta forma, las personas aumentan su sensación de bienestar y siguen su día con un mejor ánimo, En el estudio, a quienes más le sirvió este ejercicio, fue a quienes les pareció un desafio interesante y se esforzaron por mantenerlo.


OBJETIVOS PRIMARIOS Y SECUNDARIOS: se identifica un gran objetivo que se quiere conseguir y luego, cuales serían pequeñas metas que, al ir sumandose, llegarán a alcanzar ese objetivo, por ejemplo, redecorar la casa podría ser el objetivo primario; entonces objetivos más pequeños serían: primero redecorar el dormitorio, después el comedor, después la cocina y por útimo el baño; una vez hecho esto, identificar con qué estilo y colores se quiere decorar el dormitorio y elegir comenzar por pintar las paredes, luego cambiar el piso, agregar unos cuadros y tener cojines nuevos. De esta forma, al ir poniendo metas en cada etapa, finalmente se logrará redecorar la casa.


RECONOCER LOS PENSAMIENTOS LIMITANTES: todos tenemos pensamientos pesimistas autamáticos que aparecen en nuestra cabeza y ni siquiera nos damos cuenta; si no sabemos que existen, es imposible cambiarlos, por eso lo primero es aprender a identificarlos para después poder reemplazarlos por una idea alternativa o un pensamiento más optimista. Por ejemplo, “para qué voy a salir a trotar si me canso a las dos cuadras, además que así tampoco voy a bajar de peso” es un pensamiento que limita a comenzar a practicar ejercicio. Si nos damos cuenta de esto, podemos agregar “cómo no me voy a cansar a las 2 cuadras si ni siquiera lo he hecho más de una vez, probableme si entreno, eso va a cambiar, además para bajar de peso, se necesita más que sólo salir a trotar una vez al año”.


CONVERTIR EL OPTIMISMO EN UN HÁBITO: es necesario proponérselo y ponerlo en práctica ya que, como muchas cosas, el pensamiento optimista se entrena. Nuevamente, esto no es ver todo rosado y lleno de pajaritos, sino que es el poder darle una segunda lectura a las situaciones a las que nos vemos enfrentados y que esa lectura tenga un mirada más positiva, principalmente de aprendizaje, es decir preguntarse ¿para qué me habrá pasado esto?, ¿qué informaciòn nueva me trae?.


Recordemos que nada es bueno o malo en sí mismo, cada uno es quien da este juicio y, por lo mismo, está en las manos de cada uno el poder cambiarlo.


Estas son solo algunas ideas de cómo fomentar el pensamiento optimista, pero hay muchas más, ¿tu como lo haces en tus proceso terapéuticos?

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